Archivo diario: 30 junio, 2011

Melilla, ¿aceras o bancales?. (I)


El estado de las aceras de Melilla

     Resulta difícil encontrar en Melilla un tramo de no mas de 10o mts. de acera en estado óptimo y eso que hablo del centro de la ciudad, como esta calle, la del Actor Tallaví en su tramo central en dirección a la forntera de Beni- Enzar. Es un auténtico bancal lleno de agujeros, ondulaciones, desniveles que hacen casi imposible el caminar sin sufrir algun percance, a las personas en pleno uso de sus facultades físicas. Según una ecuación que todavía estoy formulando, el estado de la gestión urbana emperora en proporción directamente proporcional a la distancia a la que se halle el Centro de La Ciudad.

Si lo que se intenta  es pasar por allí con cochecitos de niños, o personas mayores, o con movilidad reducida o incluso, en sillas de ruedas, entonces es mejor buscar otra alternativa, porque este tramo de acera es  sencillamente impracticable. Lo inconcebible es que este tramo de acera y otros cientos, llevan en este estado varios años, luego algo está fallando en la gestión de la ciudad, en su mantenimiento.  Tiene que haber algún encargado de los servicios operativos, que o no está cumpliendo su función o no está resultando operativo en ningún caso.

Esto simplemente se resuelve paseándose el encargado de estas cosas, todas las semanas por la ciudad, anotando deficiencias y cuando encuentre un número significativo de ellas, iniciar los trámites y las acciones necesarias para subsanarlas  y su posteriormente mantenerlas. No es admisible tener una ciudad en este estado. Melilla  no puede mostrar este aspecto cuando  su presupuesto alcanza los 280 millones de euros. Hay un problema clarísimo de eficacia de la gestión realizada  y otro que está en relación con las cantidades invertidas, que son muy elevadas, y el resultado obtenido.

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Melilla: Ciudad Termal


                                  Salus per aquam (la salud a través del agua)

               La solución estaba frente a nosotros y no éramos capaces de dar con ella, haciendo válido una vez más el axioma de que: “lo más difícil de ver es aquello que está delante de nuestros ojos”. ¿Quién dijo que en Melilla no había piscinas públicas o instalaciones de ocio veraniego?. Fuese quién fuese estaba equivocado. La realidad es que Melilla puede entrar de lleno dentro de las campañas de “ciudades termales” pero en la calle, con servicios completamente gratuitos y a disposición de todos los ciudadanos, e incluso de los foráneos.

          Desde esta perspectiva, que no había contemplado antes,  no sólo se pueden ofrecer los servicios termales de la plaza de multifuncional de San Lorenzo, sino también los del remodelado parque del Gral. Hernández, con sus cuatro estanques, el paseo del agua y la gran fuente musical. Bien ofertado y catalogado,estaríamos muy cerca de Los Jameos del Agua de Lanzarote, del Lago Martiánez en el Pto. de La Cruz en Tenerife, e incluso del más cercano Parque Mediterráneo de la ciudad hermana de Ceuta.

             En estos días de calor extremo y suciedad en las playas, “la verdad estaba ahí fuera”, pero había que detenerse un momento para pensar y descubrirla.

El solar de Isla de Talleres


                  El lecho arqueológico de Isla de Talleres

        Dicen, o al menos asi se representaba en una maqueta del Museo de Melilla, no expuesta actualmente, que en lo que hoy es el solar de Isla de Talleres se asentaba un antiguo pantano o el estuario de los cauces fluviales de Russadir, porque esta comarca tenía mucha agua, desembarcaderos naturales al abrigo del mar abierto y tierras muy fértiles por los depósitos constantes de limos y sedimentos. Esto hizo que la mítica Russadir fuese un territorio de antiquísimo poblamiento y zona de contacto de todas las culturas que se han asentado o pasado por la zona.

       Esta zona fue un lago, o un pantano, o un estuario, o lo que es lo mismo, una zona muy propicia para hallazgos arqueológicos, porque los ríos arrastran de todo y en los estuarios y desembarcaderos hay todo tipo de hundimientos. A muchos arqueólogos les gustan mucho este tipo de zonas, por la gran probabilidad de hallazgos y sobre todo, por la gran diferencia de los mismos. Se puede encontrar en un mismo lugar todo tipo de restos de épocas muy diferentes.

    La gigantesca perforadora con forma de pinza que ha excarvado el suelo para edificar “el muro pantalla” que rodea lo que serán los cimientos del edificio y los futuros aparcamientos, se ha introducido hasta los 20 metros de profundidad y ahora hay que excavar el todo el terreno comprendido por ese muro pantalla hasta esa profundidad, con lo cual, la probabilidad de que aparezcan restos de embarcaciones, procedente de depósitos arrastrados por las aguas o de cualquier otro tipo, es muy alta, proque la szonas se irían colmantando y aprovechándose para huertas o cualquier otro uso. La calle que rodea el solar y que se corresponde con la ladera norte del extinto Cerro de San Lorenzo, fue objeto de hallazgos arqueológicos en 1920, cuando se excavó superficialmente la zona para construir la Casa de Socorro. Si ahora se excavará hasta los 20 mts. de profundidad, habría que estar muy atentos a posibles hallazgos arqueológicos.

            Sería adecuado someter la zona a un atento y cuidadoso control la posible apararición de hallázgos y sobre todo, pensar que vale más perder dos o tres meses en la ejecución de las obras, que no perder datos de la historia de Melilla, como viene siendo la norma en los últimos tiempos. Lo del muerto del Teatro Kursaal, del que nunca más se supo, no puede volver a suceder.