Casa de los Cristales. ¿Esperando a que se caiga?


        

       La Casa de los Cristales, anteriormente Hotel Reina Victoria, se encuentra en un estado ruinoso, con actuaciones constantes por parte de los Bomberos, que cada vez cierran un mayor tramo de acera,lo que provoca el cierre de los negocios allí estabelecidos y el peligro para los viandantes que representa los posibles desprendimientos de los elementos decorativos y ornamentales. Nadie entiende en Melilla cómo se puede llegar a estas situaciones límite, en la que o es una responsabilidad clara de la propiedad del inmueble, o hay una falta de actuación contundente por parte de la Consejería de Fomento.

    Algo pasa, incluso la posible búsqueda de la ruina técnica del inmueble, que se produce a los diez años de haber solicitado la declaración administrativa de ruina, y si no se realiza ninguna acción en ese plazo, entonces sobreviene la declaración judicial de ruina técnica del edificio, contra la que ya no hay nada que hacer salvo el derribo. La zona frontal del edificio, que era la antigua entrada al Hotel, lleva cerrado medio año, porque se levantó la acera y todavía nadie ha sido capaz de arreglarla. La pasada semana, los Bomberos tuvieeron que cortar casi todo el lateral de la acera de la calle Sidi Abdelkader, provocando el cierre de los tres establecimientos situados en las inmediaciones.

      Es una realidad quqe cada vez se ven más edificios ruinosos en la zona Centro de Melilla y además de edificios emblemáticos, como el de la Casa de los Cristales. La excelencia (que también la hay), convive con la cochambre en el centro de Melilla. ¿ Se ha requerido ya a la propiedad para que solvente esta situación?, ¿ja abierto algún expediente la Conjería de Fomento sobre este inmueble?. Habría que actuar de modo rápido y eficaz en el caso de edificios emblemáticos.

El cisma del Rocío en Melilla


                             El cisma del Rocío melillense  

                     Un año más, se ha celebrado la tradicional “Romería del Rocío” en Melilla, sin embargo, pocos recuerdan ya el tremendo “cisma” que sufrió esa cofradía hace tan solo siete años, o quizá si se recuerde, pero se prefiera olvidar.

                   Sebastián García y Loli Arjonilla  son un matrimonio de sobra conocido en Melilla tanto dentro del mundo religioso, como en el de la asistencia social y también en el de la cultura. Sin embargo la faceta más importante y larga de sus vidas fue  la que les llevó a estar al frente de la Hermandad del Rocío y de Jesús de Medinaceli durante casi 20 años. La historia empezó en 1979 cuando rescataron y restauraron dos imágenes abandonadas en un cuarto parroquial de la iglesia de Santa Mª Micaela.

               Sebastián García y Dolores Arjonilla sacaron las imágenes titulares de La Cofradía del Rocío de un cuarto en dónde yacían abandonadas, el entonces párroco de Sta. Mª Micaela les dijo: ¿Para qué queréis esos maniquíes?, allá por el año 1978. Tras ser procesionadas por primera vez en 1983, constituyen hoy uno de los ejes fundamentales de la reflotada Semana Santa melillense.

                En 1983, año de la 2ª recuperación de La Semana Santa melillense hicieron la primera salida procesional de esta nueva etapa. En poco más de 20 años esta cofradía pasó a ser la de mayor número de asociados, la de mayor patrimonio ornamental y la única con sede propia, la única que no tiene que guardar sus tronos en la plaza de toros.

                Otro de sus logros fue convertir La Romería del Rocío en un acontecimiento importante y festivo para toda la ciudad y no sólo para el mundo de los creyentes. Hoy no hay autoridad pública o personaje relevante de la ciudad que no se deje ver por los pinares de Rostrogordo, en donde curiosamente los socialistas melillenses son uno de los grupos más activos y antiguos. El gran relanzamiento se produjo cuando el alcalde socialista Gonzalo Hernández abrió el antiguo fuerte de La Legión (hoy complejo deportivo de ocio público) para celebrar allí la fiesta rociera.

                Entre sus proyectos importantes no culminados está la erección de una ermita a la virgen rociera en el más importante  pinar melillense. Estaba hecho el proyecto y Evaristo Muñoz había cedido un terreno junto a la M-1, es más, estaba hasta la propia imagen de la virgen, que es la que hoy constituye uno de los pilares centrales de su oratorio. Esta imagen sí está bendecida y también el oratorio, que forma parte de su casa en la calle Arbucias del Monte de La Libertad.

                                      La capilla del otro Rocío

                En su capilla privada, que en el futuro quiere nombrarla en honor de Juan Pablo II y la madre Teresa de Calcuta, está presente el Jesús de Medinaceli, otro de los ejes de su vida y que fue un regalo de su hijo. Está también una reproducción del afamado busto del Cristo de Limpias, una virgen del Pilar y una imagen del sagrado corazón de María que fue encontrada bajo el suelo en las obras de una casa colindante y que su propietario le regaló a Sebastián.

        El crucificado tiene más de 70 años y fue restaurado por el artista melillense Juan Antonio Diago, que también realizó la paloma que representa al Espíritu Santo en la sede de la Hermandad del Rocío.

        También han fundado el Coro Rociero Mª Santísima de La Victoria de gran éxito y estuvieron en la última peregrinación al Rocío en Almonte (Huelva). Parte de las recaudaciones las destinan a obras benéficas.

          ¿Cómo surgió el cisma del Rocío en Melilla?      

           Ellos no quieren, ni hablan de lo sucedido en 2004, ni hablan mal de nadie aunque muchos de los que lean esto no lo crean, pero es necesario contarlo para que se entienda bien, porque como decía Lope de Vega: “Tapices tienen oídos y paredes tienen lengua”. Son muchas las zonas de sombra que todavía pesan sobre lo sucedido en aquellos años en la Cofradía del Rocío y del Cautivo.

          En el año 2004 reinaba gran agitación espiritual  entre las cofradías melillenses por las abruptas maneras y modales del entonces vicario Antonio Ramos Ayala. En la ciudad se cuentan decenas de historias sobre su impetuoso y torrencial carácter. Enfrentarse con él por el más nimio asunto, era garantía de una buena reprimenda verbal. Los hermanos mayores de las cofradías hicieron ver al propio obispo los muchos desmanes de este párroco, y de hecho fue relevado con el repudio del mundo religioso cristiano de la ciudad.

          Conocido es el incidente con un reconocido hombre de iglesia, al que impidió de modo grosero ejercer sus funciones de ayudante de oficios religiosos, facultades reconocidas de modo oficial por la propia Iglesia.

          El enfrentamiento más grave se vivió con la Cofradía del Rocío, con ocasión de los sucesos que originaron “el cisma del Rocío” en el año 2004: “La Iglesia no es una democracia y te irá muy mal si te enfrentas con ella”, decía el Vicario Ramos Ayala frente a uno de los anteriores rectores del Rocío.

           En apenas unos meses, una misteriosa orden episcopal, que nadie reconoce ni muestra, disolvía e intervenía la entonces Junta de gobierno de la Cofradía. Sebastián (Hermano Mayor), casi toda su Junta de gobierno y gran parte de sus acólitos dimitían y/o eran dados de baja del censo de la Cofradía. Desde entonces se gobierna de modo interino y  provisional y nadie en el obispado se pronuncia sobre el futuro o sobre qué causas motivaron una medida tan drástica. Tampoco se sabe si cesó la intervención episcopal y si las medidas cautelares han cesado.

           Muchos hablan de ellos (los refundadores de la Cofradía del Rocío) como cismáticos, pero nada más lejos de la realidad. Viven sus convicciones sin molestar a nadie, en la intimidad y privacidad de su casa, en donde obviamente pueden hacer lo que les venga en gana. Huyen de cualquier polémica pasada o presente, ajenos a quienes puedan tachar sus convicciones de exageradas. 

       Obviamente la historia es muy distinta si se atiende a la versión de los medios próximos y actuales regidores de la Cofradía del Cautivo y Mª Santísima del Rocío, a cuyo frente se encuentra Gregorio Castillo, pero aquí también prefieren correr un velo espeso sobre aquellos sucesos y dejar que el tiempo coloque a cada cual en su sitio, si no es que lo ha hecho ya.

                   Antonio Ramos Ayala, es hoy párroco de la iglesia de San Agustín en Antequera y director espiritual de la Cofradía de La Pollinica. Entre las cosas ya mencionadas, Antonio Ramos también destacó en Melilla por su gran capacidad oratoria.

Placas y nombres de calles


74.000 € para el mantenimiento de la rotulación

        La rotulación y numeración de las calles en Melilla era algo absolutamente necesario, porque en algunas zonas de la ciudad no se sabía ni en que calle se estaba. El Gobierno Local ha invertido en esta actuación 600.000€  en los cuatro últimos años. Hasta aquí nada que objetar. No obstante, es un derecho ciudadano opinar sobre el modo en que se ha hecho y sobre la «calidad estética de la actuación», dada la alta inversión realizada.

         Este Gobierno lleva 11 años al frente de Melilla y en ese tiempo, ha numerado de dos formas distintas muchas calles de la ciudad, creando trastornos al usuario solo por el hecho de cambiar un número, que quizá, con una actuación mas cuidadosa se hubiese evitado. Con un simple cambio de número, se necesitan dos años para redirigir toda la correspondencia. Todavía, es mucha la correspondencia perdida y devuelta a Correos.

             Aparte, se ha cambiado la denominación y numeración de muchas calles sin mayor criterio que la simple decisión del momento. En el barrio del Tesorillo se cambió complenta la numeración de las calles Cabo Noval y Antonio San José y los pares pasaron a ser impares y a la inversa, sin que hubiera la más mínima necesidad. En el Barrio del Real se dividieron en dos casi todas las calles trasversales, obteniendo la misma calle una doble denominación (Pamplona/Navarra, Mallorca/Baleares, Lugo/El Ferrol, León/El Bierzo, etc), alegando que las viviendas de las calles Infanta Elena y Cristina rompían la continuidad visual de la calle. Sin embargo, ese criterio no fue respetado para colocar a una misma calle, dos denominaciones distintas ( Conde de Alcaudete/Restaurante los Salazones). Los transtornos que se causan con decisiones así son infinitos.

        El último aspecto a señalar es el de la calidad estética, que es bastante mala. Son simples chapas y si se hizo por ahorrar costes, no habría nada que decir, pero cuando esas «deslucidas chapas» se han  superpuesto groseramente sobre otras anteriores más artísticas y de cerámica, sí existe el derecho a quejarse. Además hay muchos errores en las denominaciones de las calles, teniendo algunas dos escrituras distintas.

           Esperemos que este contrato de 74.000 anuales, sirva al menos para corregir todos esos errores y deficiencias y además, se retiren algunas placas absolutamente mugrientas y no solo para el mantenimiento de las ya existentes.

      PD: dos fotografías proceden del blog «la otra Melilla».

La trinidad pagana del cementerio de Melilla


 

                         Cultos populares en el cementerio

                           Cada viernes el cementerio de Melilla se llena de gente que recorre en una ruta no escrita, parte de sus tumbas. Son casi siempre las mismas, con ligeras variaciones. Existen verdaderas profesionales del cementerio y las más expertas, son casi siempre las mujeres, inician su recorrido a las cinco de la tarde.

                 A veces las historias se mezclan, en otros casos, los cultos más secretos no se revelan y se mantienen entre los iniciados, así como los ritos con los que se invoca la protección. Como rito general se depositan flores,  también se toca la tumba y siempre está presente el agua. El cuenco o tarro  de agua es indispensable en todo este ritual.

                Antes de la llegada de los dioses únicos, todos los demas dioses y santos protectores de las personas, convivían en paz. Es verdad también que ni el cristianismo ni el Islam acabaron con estos cultos, más bien se superpusieron sobre ellos y asumieron como propios estos cultos preexistentes.   Existe todavía una sutil frontera entre el monoteísmo y los cultos paganos que no ha podido ser borrada.

                       El campo de las ánimas                

                 El campo de las ánimas está a la entrada del cementerio, en el denominado patio histórico, justo a la derecha. Es el más importante de todos los cultos y existe verdadera devoción, temor y reverencia hacia ellas.

                 Se visita tanto al entrar como al salir y sólo son invocadas en casos muy necesarios, bajo la estricta observación de cumplir con la promesa que se ofrezca y que no puede ser olvidada bajo ninguna circunstancia. Las ánimas siempre cumplen con lo que se les solicita.

                 Justo al lado de “Las Ánimas” se encuentra la tumba de Maria Cossimini, la pintora italiana, en la que se originó la devoción al “Cristo de Limpias”. Todavía pueden apreciarse las marcas en donde estaba enclavada la hornacina que contenía el afamado busto, que luego pasó a la iglesia de San Agustín, para desaparecer definitivamente en 1989.      

                 El Cristo de Limpias tiene fama de “poderoso”, de cuidar mucho de las personas que lo protegen y veneran. Su uso está muy extendido, es rara la casa de Melilla en dónde no existe una reproducción del busto. Su culto público se mantuvo vigente en Melilla a lo largo de 60 años. 

                  La trinidad pagana

         El acceso a esta Trinidad pagana lo abre la sepultura de Emilia Magdalena, quien debió ser muy devota del Cristo de Limpias, pues en la hornacina  se pueden contar hasta tres reproducciones del busto, así como otras figuras que la gente va depositando sobre ella.

         Emilia Magdalena marca el primer vértice de este singular triángulo, siendo otro de los vértices “El soldado de los Milagros”, al que se llega en línea recta. Curiosamente, una de las tumbas más visitadas es del soldado Benito, al que en su momento La Santa madre Iglesia negó la sepultura en sagrado, lo que refuerza el carácter pagano de este tipo de culto.

        Tanto esta zona del cementerio, como la anterior, a la que separa sólo un muro, es conocida por albergar en ella gran cantidad de cuerpos incorruptos, lo que en sus tiempos otorgaba fama de santidad.

         El triángulo, símbolo pagano, figura mágica para los pitagóricos y pieza clave del ritual masónico, lo completa el curandero Antonio Moreno Cervilla, que se sitúa a la derecha del Soldado de los Milagros y siempre en línea recta.

         Esta es una tumba visitadísima, muy efectiva a decir de las gentes que lo visitan y cuyo rito se completa bebiendo agua en la noche del viernes en que se haya solicitado el favor. 

                Otros recorridos

          Hay más recorridos, otras sepulturas visitadas, pero cuyo culto se mantiene más discretamente. Hay otro nuevo culto, se rumorea, pero cuyo nombre no transciende, quizá por temor a que la excesiva atención lo desvirtúe.

         Justo debajo del Ángel de África, se extienden dos grandes fosas comunes de los caídos de Monte Arruit y de soldados y militares anónimos, caídos en 1921 y años posteriores. Allí la gente deposita imágenes y exvotos. Muchas quedan ahí de modo permanente, otras se recogen a la semana siguiente, cuando se supone que la figura ha recibido la energía solicitada. Sería pues una manera pagana de bendecir una imagen sagrada.

        Hay historias casi olvidadas, cada década tiene su propio culto, su propio ritual. Tres han sobrevivido al paso del tiempo.

            Hay también  una tumba de un concejal asesinado por los falangistas en 1936, que tenía por todo símbolo el triángulo masónico y que ya ha sido sustituido por la cruz. Hay muchas historias en el cementerio de Melilla. Estas son solo unas pocas.

Dos extrañas renuncias en el PP


           

                Decía Ludwig Wittegenntein que : «Siempre hay otro modo de ver las cosas» y es una máxima muy útil, porque a veces, la verdad oficial, nos deja insatisfechos o simplemente, no explica la realidad. Por ello, siempre hay que mirar las cosas de otro modo, para intentar comprenderlas y esta noticia, repetida sin matices en todos los lugares posibles, ha hecho que sospechemos, porque en España nadie dimite y mucho menos antes de haber tomado posesión de nada.

             Resulta que una posible diputada Mimuntt Mohamed, nº 9, y otro casi en ciernes, Faisal el Maimonuni, nº 16, han renunciado a la posible acta de diputada/o, incluso antes de tomar posesión de la misma, y además, la renuncia se materializa en dos candidatos de origen «amazigh». No parece casual y la sombra de la sospecha planea sobre toda la operación.

            Hay un principio jurídico muy repetido que expresa que: «excusatio non petita, acussatio manifesta» y hoy aparece en los medios, la explicación de esta  renuncia, lo cual resulta más extraño aun, porque nadie había dudado lo más mínimo de la versión oficial hecha pública ayer. Nadie había expresado la más mínima discrepancia pública y salvo que haya «lectores del pensamiento», no han podido darse cuenta de que no nos lo creíamos.

               Como razón nos dicen que las renuncias son por motivos personales, osea nada, porque las personas sólo renuncian a las cosas por motivos personales, no conozco a nadie que renuncie por motivos «animales» o «minerales». Pero se nos aporta una razón de peso: «es que sus puestos de trabajo son incompatibles con el escaño de diputado». Pregunto: ¿ Eso no se sabía cuando se confeccionó la lista electoral?. ¿Quién se presenta a las elecciones si su trabajo es incompatible con ser elegido?.

     Y siguen surgiendo preguntas, si era así lo de la incompatibilidad, entonces: ¿Porqué se los situó en puestos de salida, 9 y 16?, siendo 16 escaños el número mínimo con  que pensaba obtener el PP. Vista esta explicación, que nadie había pedido, entonces la sospecha se transforma en certeza.

Volviendo al solar de San Lorenzo


 

               El Gobierno de la Ciudad informaba ayer de que la 1ª subasta del solar recalificado de San Lorenzo ha quedado desierta. Este es el primer paso y siempre sucede así, es más, luego se rebaja el precio y vuelve a sacarse a subasta. Esto es una senda trazada en los manuales de recalificaciones urbanísticas y cosas por el estilo. Es más, es casi seguro que la 2ª subasta, pese a la rebaja del precio también quede desierta.

           Entonces llegamos al procedimiento más deseado por los ayuntamientos, el de la adjudicación directa por procedimiento secreto y sin publicidad. Esto quiere decir, que en esa fase, que es la que suele buscarse, no se informa a los ciudadanos ni a nadie de cuántas ofertas se presentan, ni de qué precio se pide, ni de cuáles son las condiciones de pago. No se informa de nada y en la adjudicación, legal por supuesto, por el procedimiento directo y sin publicidad, cualquier cosa es posible, incluida la sospecha de este tipo de procedimientos.

       Si fuese todo claro y trasparente, el Ayuntamiento debería haber tasado el solar y puesto en venta sin más historias ni artificios técnicos. Siempre que haya una recalificación hay una duda, siempre que existan las subastas hay que añadir otra.  En algún momento habrá que poner luz a este asunto del solar y detener este procedimiento administrativo.

        ¿Para que hacer aquí unas instalaciones deportivas de verano, con piscinas públicas y zonas de esparcimientos?. ¿ Para qué se iban a hacer aquí unos aparcamientos públicos, como en cualquier ciudad española?. En definitiva, ya veremos en dónde colocan las atracciones feriales y los cafetines.

Mantener encendida la lámpara


              No siempre será fácil. Como decía  Mariano José de Larra (1809-1837), a veces, «escribir en España es llorar».  El político y escritor granadino Diego Hurtado de Mendoza (1503-1575), al escribir su libro sobre la Guerra de Granada advertía: «Es muy sabido, y muy antiguo en el mundo el odio a la verdad, y muy ordinario padecer trabajos, y contradicciones, los que la dicen, y aun más los que la escriben». Atravesar estos tiempos oscuros y llenos de incertidumbre, intentando alumbrar la noche con un candil, no deja de ser una temeridad, pero también es verdad que es necesario. Alguien tiene que hacerlo. La travesía será muy larga, no habrá respuestas ni inmediatas ni plenamente satisfactorias.  Muchas veces ni siquiera con el candil se verá el camino y en medio de la oscuridad ni uno mismo sabrá donde está. en ocasiones será difícil hasta encontrar el aceite para alimentar la luz de la lámpara. Nada va a ser fácil. Como mucho, a veces,  sólo distinguiremos una silueta, pero quizá eso nos sea suficiente para continuar y siempre esperaremos, que alguien lleve encendido otro candil, y nos señale la senda perdida.